Las enfermedades laborales que comprometen al sistema respiratorio, y con él tanto la salud general como la calidad de vida, son más comunes de lo que se supone. En Argentina el tema tiene escasa repercusión y existe un claro diagnóstico en cuanto al origen de las patologías laborales. Pero, si tenemos en cuenta que una persona que cumple jornadas de ocho horas respira durante su trabajo 14.000 litros de aire, es indudable la relación entre los factores ambientales del trabajo y la salud de los trabajadores expuestos.
Si bien cada paciente es tratado en forma individual, detectar el origen laboral de una enfermedad permite establecer el agente causal, lo cual dará cuenta de la posibilidad de generar estrategias preventivas no sólo para el paciente afectado sino además para su entorno de trabajo y para el resto de sus compañeros. La característica principal de las enfermedades laborales, especialmente las respiratorias, es que al conocerse su origen es posible diseñar procedimientos preventivos para anular o minimizar la agresión ambiental o laboral.

1. Fatiga visual. Ojos rojos, ardor y/o cansancio son los síntomas. Se presenta por la continua lectura de documentos o computadores sin protectores visuales o con bajos niveles de iluminación. El estar concentrado en el trabajo puede hacer que el empleado comience a pestañear cada vez menos, lo que produce, a su vez, dolor de cabeza y malestar.

2. Dolor de espalda. Después de estar sentado(a) en una extensa jornada laboral, es muy probable que una mala posición termine por afectar el estado de la espalda. Aquí comienzan a aparecer el dolor en los hombros, cuello y cintura. El deficiente diseño ergonómico de las sillas también influye en este aspecto.
3. Estrés. Está considerado como la primera causa de ausentismo laboral y disminución de la productividad. Uno de sus principales síntomas es la cefalea. Este mal provoca que los empleados pierdan, en promedio, entre uno y cuatro días laborales al año. Existen más de 150 tipos distintos, aunque el más habitual es la migraña que afecta a un 16% de las mujeres y al 7% de los hombres.

4. El Síndrome de la Fatiga Crónica (SFC). Se trata de un mal que puede disminuir hasta en 50% la productividad de las personas. Se presenta con cansancio o agotamiento prolongado que no se alivia con el descanso y cuyos principales síntomas son: pereza, insomnio, molestia muscular y fiebre, entre otros. Otros síntomas son la pérdida del sentimiento de competencia e idoneidad profesional, desmotivación, pérdida de la autoestima laboral, deserción y finalmente abandono de tareas.

5. Síndrome del túnel carpiano. Es causado por la flexión reiterada de la muñeca, que produce pérdida de fuerza en las manos. El uso del computador durante jornadas prolongadas suele provocar molestias en la muñeca y el codo, que a largo plazo pueden derivar en tendinitis. Según estudios, durante los últimos 10 años se ha triplicado en la población.

Es importante dar a conocer que los trabajadores con incapacidad temporal tienen derecho a un subsidio correspondiente al 100% del salario base de cotización por cada día que ha sido incapacitado, la ARP apenas le cubre el 30%.
Otro de los efectos más frecuentes por las condiciones laborales es la pérdida de la capacidad permanente por daño parcial en la salud del trabajador. En este caso la empresa debe generar la prestación económica de indemnización.
Asimismo, aquellos con pensión de invalidez deben recibir un pago mensual que se adquiere por haber perdido el 50% o más de la capacidad laboral, como consecuencia de un accidente de trabajo o una enfermedad profesional.
Según El Universal, los empleadores están obligados a informar a sus trabajadores acerca de los riesgos a los que puedan verse expuestos en la ejecución de la labor contratada. Además, ningún trabajador podrá ser despedido si presenta una debilidad manifiesta, como estar en periodo de incapacidad, etapa de recuperación o con alguna discapacidad.

as investigaciones sobre salud y enfermedad, siempre encuentran relación entre estres y enfermedad. De una u otra forma el estres diario, el estres cronico y tambien el estres provocado por los eventos vitales, afectan a la salud y si estamos enfermos a la forma en que nos cuidamos con esa enfermedad.
El estres por si solo ya afecta a la salud diaria y si se acumula es el germen para enfermedades, desde psicosomaticas, hipertension, cardiacas, etc.
Es dificil controlar todo lo que nos pasa en la vida diaria y el estres que se nos acumula dia tras dia, en un trabajo sometido y desorganizado, en un entorno de moving laboral, en un entorno de acoso escolar, estres familiar por conflictos en las relaciones, la perdida tanto material comoa afectiva, que hoy esta tan en nuestro dia a dia. Ademas los grandes eventos que ocurren sin apenas avisar. Todo afecta a las emociones y la respuesta mas común el estres y la forma de manifestarlo ansiedad y a veces depresion, es decir las bajadas de estado de animo, a veces son producto de todo el estres acumñulado.